domingo, 20 de enero de 2008

MONOCULTIVOS (I)


Propongo este concepto para exponer uno de los sintomas de contemporaneidad de las realidades urbano territoriales de nuestro tiempo y como este mismo concepto sostiene operaciones como la de Sanlucar la Mayor

Utilizamos la noción de cultivo y que en su primera acepción se define como acción y efecto de cultivar. Pero es en su segunda acepción donde añade “cría y explotación de seres vivos con fines científicos, económicos o industriales”. Y es aquí, donde existe ya una primera confrontación porque si ahondamos más en este pequeño juego llegaríamos a la definición de cultivar, según la cual es “dar a la tierra y a las plantas las labores necesarias para que fructifiquen”. Por tanto podemos plantear desde la confrontación de "lo cultivado" y cultivar un primer escalón en la producción de artificialidad sobre el territorio. Pues si bien en el termino cultivar pone en igual valor tierra y plantas, podríamos intuir (en un proceso lógica que si A es igual a C, y B es igual a C, A es igual a B) el concepto TIERRA, como organismo vivo y por tanto mutable, atacable, extinguible… Podríamos si siguiéramos desarrollando este concepto apoyarnos en la hipótesis de GAIA de James Lovelock para implementar este inicio. En cambio nos interesa oponer a esta definición de cultivar la acepción de cultivo, como explotación de seres vivos, pues en esta no hace referencia a la Tierra como ser vivo y por tanto está dando por sentado la separación que J. v.Uexküll, en el siglo pasado, denominó Umwelt. Esta disgregación del mundo ambiental en Biotopo y Biocenois encontrada desde la propia confrontación de las palabras cultivar y cultivo es lo que nos permite denominar y enlazar las realidades territoriales actuales que hemos denominado monocultivos.

Por tanto encontramos ya, desde esta confrontación de términos, una negación de lo que Edgar Morín denomina Climax Ecology y por lo tanto una ruptura de la consideración de ecosistema. El ideal de PROGRESO instalado durante el s.XX y alentado desde la visión económica de la sociedad no ha contribuido sino a terminar de enterrar cualquier otra consideración del territorio como mero soporte físico.

El desarrollo y la interiorización por parte de la sociedad de herramientas tan potentes como “Goggle Maps” ha dado imagen pública a realidades que son producto de lo que hemos venido denominando territorio urbano-regional.

El concepto de EFICIENCIA/RENTABILIDAD instaurado por el neocapitalismo produce este tipo de fenómenos de producción a gran escala, ya sean organismos vivos o recursos naturales. El territorio se convierte en mero soporte físico de este espacio de cultivo del capital ya sea humano (como mano de obra en ciudades) ya sea económico (agrícola, ganadero...).

Como señala Alfredo Rubio “Las nuevas lógicas económicas creadoras de nuevos espacios y territorios se han situado en un plano difuso/confuso, relacionandolas con la lógica de mercado mediante un concepto llave LA EFICACIA, o finalmente como consecuencia de las NUEVAS TECNOLOGÍAS.”

La última de las producciones que inciden en esta visión continua del territorio como soporte físico y por lo tanto de una continuación de la ciudad difusa y de los no-lugares en el sentido que los conocemos actualmente son estos espacios denominados Huertas o plantas Solares.

Estos espacios denominados en sus diferentes versiones sostenibles, ecológicos…nacidos bajo los focos (ejemplificados en la curiosa figura altruista-inversora de Al Gore) y producto de una concienciación social sobre el estado de nuestro planeta y por que no decirlo, también sobre un latente pánico dirigente-industrial a una crisis energética basada en los combustibles fósiles sustento de nuestra sociedad del bienestar; no dejan de ser una apuesta más de una sociedad científico-tecnológica basada en el ideal de progreso y que dirige el rumbo del planeta desde el siglo pasado.

Estos mismo espacios siguen las mismas pautas de los monocultivos de máxima eficiencia ECONÓMICA y por lo tanto pensados ya deslocalizados (huertas que puedan ser enchufadas a la red y que permitan alimentar una ciudad difusa y preferiblemente global) en donde el territorio, y por lo tanto, el ecosistema que conforma no deja de ser un punto de anclaje físico y por seguir con la analogía de satélites de un poco mas arriba UNAS COORDENADAS EN UN GPS.

Por tanto no existe en estos elementos menor conciencia de ecosistema y por tanto sin ninguna noción ciclo; funcionando como sistemas abiertos en una forma de producción anabólica. O lo que es lo mismo no se encuentran estos huertos dentro de ningún sistema de orden superior puesto que su única funcion es instaurar un sistema de producción energética que ya no dependa de las crisis internacionales de oriente medio y con ello garantizando los intereses de un sistema económico-tecnológico por encima de un sistema ecológico-sociológico.

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