Las ponencias de las en principio grandes conferencias dentro del marco del IV Congreso Europeo de Investigación Arquitectónica y Urbana (EURAU08), resultaron un tanto complacientes y a la vez evocadoras del entendimiento del paisaje cultural en la sociedad de masas. En palabras de P.Eisenman “La gente es cada vez menos capaz de relacionarse y vivir el mundo, cada vez más pasiva.”, el culpable probablemente sea el paisaje o los gestores y creadores de este, y las victimas son los habitantes de ese paisaje, un paisaje que tiene que dejar de ser pasivo y convertirse en el elemento interactivo de carácter político-social que aglutine las condiciones de cambio.
La pérdida de respeto por los mayores sería uno de los culpables de la pasividad, la necesidad hoy día de dar imágenes instantáneas, de un consumo pasivo y en muchos casos imperceptible, ésta parece una buena situación para la creación de algo, en los momentos difíciles y de descontrol es donde se pueden generar situaciones de impacto.
D.Perrault constataba que en la arquitectura del futuro todo será virtual y poco físico, debiendo cultivar lo físico dentro de lo emocional. La arquitectura necesita del dibujo para poder controlar las situaciones, la ciudad y los edificios se representan en planos, la geografía en mapas. La arquitectura la entendemos como elemento de paisaje, naturaleza artificial, podemos dominarla. Así, la sostenibilidad se convierte en una herramienta usada por los que necesitan controlar situaciones que no son capaces de hacerlo de otra manera.
La arquitectura es inmóvil, la diversidad de pensamiento tiene que llegar a romper con esto y volver a las utopías, parte fundamental para la generación de conocimiento. Estamos en un estado de deconstrucción basada en cuestiones de imagen, los alumnos no respetan a los mayores, no quieren saber nada de Le Corbusier, Rossi, Stirling,... son temas de indiferencia, de pasotismo. Se está perdiendo la relación intelectual y cultural, dando paso a relaciones con inversores.
El paisaje era la cultura y la cultura el paisaje, hoy la cultura ya no está en relación con la naturaleza, reside en la producción de lo artificial.
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5 comentarios:
Ferrán, hablamos en su día lo que decía Savater: Hoy se valora la juventud como cualidad de eficiencia. La vejez que es sinónimo de sabiduría y espíritu crítico, es denostada por incordio hacia el poder.
Completamente de acuerdo contigo, el peligro del olvido de los mayores que reivindico es la carencia del conocimiento que nos precede. Un conocimiento en peligro por estar sumidos en la cultura de masas que promueve la inmediación de la imagen y la alta producción sin reflexión, en la mayoria de los casos carentes de una carga de cultura del conocimiento, no de cultura de consumo.
Se valora la eficiencia, no la eficacia y el conocimiento. Hemos llegado un punto casi de no retorno en contraprestación para las humanidades.
Creo que los culpables por la pasividad de la gente son muchos, incluso la propia gente. Es cierto que el papel del arquitecto es de formar paisajes y por tener este poder en las manos contribuye para la situación actual del entorno en que habitamos. Las quizás utópicas ciudades sostenibles están tan ocupadas en ser tecnológicas y en garantizar los lucros particulares que olvidan de su gente, pues no solo la pérdida de respecto a los mayores pero todo tipo de perjuicio y ignorancia a los diversos tipos de culturas es lo que vivimos hoy a través de la cultura de masas que nos es impuesta. El trabajo del arquitecto va más allá de los planos y mapas, principalmente de aquellos que intentan caminar por el rumbo “sostenible”. La sostenibilidad es un tema multidisciplinar y hay que llevar en cuenta el tema social, la gente, los mayores, las distintas culturas antes de intentar dominar la naturaleza.
Creo que los culpables son muchos. No podemos estar escuchando constantemente que hay que ser eficientes, sostenibles y renovables, pero luego tengo en mi ciudad un Koolhaas, un Hadid, etc... porque es muy "cool" y así estoy a la última, entrampando a la ciudad con el dinero de la clase mileurista (con suerte...).Además, si a eso le unes que los niños estudiantes de arquitectura sólo son evaluados por renders super fashion y que compran revistas a la "última" donde lo único que se publica es render, y más render y arquitecturas imposibles, blurs, y demás productos virtuales...pues en fin, obtienes una juventud que no sabe apenas quiénes fueron los grandes. No me parece bien sólo hablar de Rossi o de L.C., por ejemplo, pero existe una desconexión completa de lo cultural, tanto entendido como lo vernáculo, como lo de siempre, como en lo académico, docente, y referencial. La arquitectura se entiende con los años, eso lo estoy aprendiendo gracias al máster. Un alumno del primer ciclo no entiende la reflexión que pueda existir en una arquitectura virtual, sólo ve espacios creados por infografía...y ahí está el error, por tanto la educación en esos momentos debe ser muy reflexiva, y muy cuidada. Y no dejar que el que haga el mejor render en proyectos sea el que marque el nivel de la clase...
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